Se nos fue Baldomero

Supongo, Juani, que se habrá "armado la de Dios" allá "arriba". Baldomero ya habrá llegado poniendo en revolución a San Pedro y a todo el que encontrase a su paso. ¿Por qué se empeña el Jefe en llevarse a los mejores? ¿No se da cuenta que hacéis más falta aquí que allí? Nunca llegaré a comprenderlo...
Esta mañana me he enterado de su muerte y no podía creerlo. Si sólo hace unos días que estuve hablando con él en Linares, y a pesar de los malos momentos pasados no había perdido su humor... ¡Si estaba bien, si iba de compras...!
Baldomero era todo cuerpo, corazón y sentimiento. Un cuerpo grande para un corazón aún más grande.
Baldomero el día en que recibió las "Tapas" para
pregonar la Semana Santa de 2008
Baldomero el poeta, el que sabía transmitir como nadie su amor a María y a Jesús el Nazareno.
Baldomero siempre me sonará a “primicia de Madrugada”. En esas horas en que nace el Viernes Santo, en esas horas en que los tronos se engalanaban y cirios y cordones se preparaban, Baldomero nunca nos faltaba y esa noche compartía con nosotros trabajos y desvelos. Y aunque pronto terminásemos, esa noche nadie pensaba en el sueño.
¿Cómo acostarnos?
¿Y dejar de mirar al Nazareno?
¿Y dejar de escuchar a Baldomero?
Y cuando algo más tarde en filas caminábamos al lado del Nazareno, cuando las estrellas retrasaban su marcha para presenciar el “Encuentro”, cuando unas voces desgranaban el Padrenuestro Nazareno y el Ave María de la Esperanza... Baldomero, sin verlo, sé que derramaba unas lágrimas. ¿Cómo no iba a hacerlo? ¡Si esas oraciones las escribieron sus manos y le salieron del alma!
Baldomero dando una charla en el Hogar del Jubilado.
Sobre toros. Otra de sus pasiones.
¡Qué misteriosa e inescrutable es la vida, Juani! Baldomero, por diversas causas, no pudo estar en las últimas Madrugadas, pero sí asistió a esta última. Parece como si, sin saberlo, hubiera querido despedirse de su Cofradía, de sus hermanos y de su Nazareno. A él sí que se le pueden aplicar los dos últimos versos de su Padre Nuestro Nazareno:
“Tú sí seguiste a Jesús:
¡con Él fuiste NAZARENO!”
¡Hasta siempre, Baldomero!


 Respecto a mí, todo está cambiando, Juani. Ahora me siento incapaz de vestir la túnica y asistir a la Madrugada. Llevo cuatro años huyendo... Todo lo mejor se me está yendo. Primero tú, después Ana Mari... ahora Baldomero.
20 de abril de 2017
El año que el Boletín cumplía su vigésimo cumpleaños, la Cofradía me regaló un pergamino
con esta poesía. Por supuesto que la compuso Baldomero.

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