¿Educación?

Cuántas veces hemos oído decir: "¡Qué chiquitos más mal educados se crían hoy!" E inmediatamente relacionamos la educación con la urbanidad, la cortesía, los buenos modales... Y por supuesto que todo esto tiene que ver con la educación, porque educar es sacar, cultivar, desarrollar cuantos gérmenes de perfección física y espiritual lleva dentro el hombre. Educar es cultivar al hombre... para comprender al hombre.
Pero... ¿educamos realmente así? Más bien creo que educamos a nuestros hijos, con toda nuestra buena voluntad, eso sí, para que sean unos "hombres o mujeres de provecho", para que un día alcancen un puesto de trabajo cuanto más alto mejor. Y eso no es malo, lo malo es que ya desde pequeños les inculcamos la competitividad. Educamos a nuestros hijos para que alcancen el éxito, para que triunfen. Y el éxito es tener más que los demás. Lo que menos importa es el cómo lo consigan.
No educamos para comprender al hombre, educamos para dominar al hombre. Educamos para ver al hombre como un rival, para enfrentar al hombre con el hombre. Educamos para hacer "hombres máquinas": producir y consumir. O para hacer "hombres pícaros": engañar y ser más listos. Educamos para la "libertad" sin aceptar la libertad de los demás. Educamos para decir "lo que pienso" sin pensar a quién podemos dañar. Claro, estamos en nuestro derecho, pero... ¿y el derecho de los demás?
Antes educaba  toda "la sociedad". Cuántas veces habré oído de pequeño si hacía alguna trastada por la calle: ¡Nene, se lo voy a decir a tu padre! Hoy nadie se atreve a eso porque esos padres defenderán a su hijo a "capa y espada", o ese mismo hijo te soltará una "fresca" que tendrás que tragarla. Los padres han delegado la educación en la escuela, y la escuela se ve atada e impotente porque parece ser que hoy se quiere a los hijos más que antes.
Los padres no deberíamos olvidar que la educación se "mama", se adquiere con el ejemplo. Y quién sino la familia ofrece al niño más ejemplos en la vida cotidiana? Sin olvidar que la "tele" es otro miembro más de la familia y que también "mamamos" de ella.
"¡O pisas o te pisan!" "¡A mí me la van a dar!" son frases producto de la educación actual donde se aprecia el egoísmo, la incomprensión, la desconfianza... ¿Dónde están esos gérmenes de perfección espiritual que lleva dentro el hombre? ¿Acaso no sabemos sacarlos fuera? ¿O nos justificamos echando la culpa a la sociedad sin ocurrírsenos pensar que la sociedad somos nosotros?
¿Te extraña ahora que hoy día haya tantos chiquitos tan mal educados?
Hernando de Cárdenas
Publicado en la revista "El Candil" en el verano de 1993.


Por supuesto que cuando escribí este artículo al decir "hombre" estaba pensando en el ser humano, hombre y mujer. Siempre me ha fastidiado el "lenguaje no sexista", lo considero pedante, pesado y absurdo. La introducción de los discursos en el Colegio se me hacían eternas: "Los maestros y maestras de este Colegio damos la bienvenida a los padres y madres de alumnos y alumnas..." Y que a nadie se le ocurra de tacharme de "machista". Para mí la mujer tiene las mismas capacidades del hombre y, en muchos casos, nos supera. Somos iguales, pero también somos distintos porque "somos complementarios". ¿Y cómo voy a ser machista si a la persona que más he admirado y valorado en mi vida ha sido una mujer?

No hay comentarios:

Publicar un comentario