“ ...la pandemia de 1918 –1919 –llamada de la
gripe española- provocó más muertes que la primera guerra mundial.”
La Salud. Dr. Claude B. Blouin.
“...así como hacerle a Nuestro Padre Jesús una Fiesta solemne,
extraordinaria, con procesión, en el día 14 de Septiembre próximo, tanto en
acción de gracias por no haber fallecido ningún hermano ni hermana en las dos
epidemias, que tantas muertes han ocasionado en el pueblo, de la gripe y de la
viruela, durante el ejercicio o año que cerramos con esta fecha, como para que
luzca y estrene, la Imagen, la Cruz encargada.”
Libro de Actas de la Cofradía de Nuestro
Padre Jesús Nazareno. Castellar.
Acta del 20 de Abril de 1.919.Folio 151.
“La Cruz que hoy ves en el
hombro del Nazareno se debe a un acto de agradecimiento de la Cofradía a
nuestro Señor por no haber fallecido ningún hermano ni hermana en las epidemias
de gripe y viruela que asolaron nuestro pueblo durante los años 1918 y 1919.”
Boletín de la Cofradía “Nazareno”. Nº 9. Pág.
18.
La lectura de estas tres notas removieron mi curiosidad por
conocer el alcance que estas epidemias tuvieron en la salud de mis paisanos de
Castellar por aquellas fechas. Decidido a profundizar en el asunto, me fui al
Registro Civil y busqué los certificados de defunción comprendidos entre el 1
de Junio de 1918 y el 1 de Junio de 1919, lo que equivale aproximadamente a un
año o ejercicio de la Cofradía, tal y como se desprende de la lectura del acta
citada. En ellos pude comprobar que la epidemia de gripe comenzó a finales de
Octubre, concretamente el día 22, prolongándose hasta finales de Diciembre del
mismo año. Causó 76 muertes, 52 de ellas en el mes de Noviembre.
En cuanto a la epidemia de viruela, los primeros casos se
declararon a principios de Noviembre y los últimos en el mes de Julio de 1919.
Provocó 21 fallecimientos. Otra enfermedad causante de gran número de bajas,
veintitrés, fue la gastroenteritis.
Por si era, más o menos, normal en aquella época tal
mortandad a causa de las enfermedades mencionadas, comprobé los certificados
correspondientes al mismo período entre 1917 y 1918. La gripe sólo ocasionó una
muerte y ninguna la viruela. Las enfermedades culpables de provocar más
defunciones, en este período, fueron la gastroenteritis con 31 muertes y una
epidemia de sarampión con 29. Respecto al período 1919 – 1920 sólo hubo una
muerte por gripe y dos por la viruela. Repitiendo la gastroenteritis como la
enfermedad más mortal: 21 fallecidos.
Motivo, pues, tenían nuestros antepasados para dar gracias
al Señor por no haber fallecido ningún cofrade de Nuestro Padre Jesús Nazareno
en el ejercicio 1918 –1919 cuando, por aquel entonces, la Cofradía tenía unos
450 hermanos y hermanas. Como el gasto principal lo constituía el entierro de
sus cofrades, al no haber fallecido ninguno -cosa rara si comprobamos las
cuentas de la Cofradía en aquellos años- permitió cerrar el ejercicio con
superávit y esto, junto al deseo de dar gracias al Nazareno, animó a la Junta
de Gobierno a encargar la cruz que costó 550 ptas. de entonces y que fue
abonada en tres plazos anuales. Para comprender el sacrificio económico que
esto supuso para la Cofradía hay que aclarar que, además de la piadosa
obligación estatutaria de enterrar dignamente a sus hermanos y hermanas y
sufragar Misas por el bien de sus almas que manifiestan el sentir propio de la
época: la preocupación por la muerte, la vida eterna y el “más allá”, los
Estatutos entonces vigentes obligaban, también a la Cofradía, a costear tres
procesiones con sus correspondientes sermones, entrega gratuita de cera a los
penitentes y “asistencia de banda de música”.
Volviendo a la preciosa cruz que, gracias a lo expuesto, hoy
lleva la Imagen Titular, ésta fue encargada a los escultores valencianos “Bellido
Hermanos” los cuales la hicieron de madera tallada y dorada con oro de primera
clase. Su brazo menor mide 175 cms. por 275 cms. el mayor. En la parte inferior
de éste hay grabada una inscripción que dice. “Costeada por la Cofradía de
Jesús siendo Hermano Mayor Gabriel Galdón Martínez. Año 1919.” Como el tiempo
no pasa de balde, la cruz fue restaurada en 1993 por D. Fernando Baldoy Ortega.
Para terminar, no encuentro mejores palabras que las
expuestas por el Secretario D. Emilio Mercado Coronado en el acta del 27 de
Marzo de 1921:
“Se hizo constar finalmente
que con las doscientas pesetas que había que pagar ahora como último plazo del
importe de las 550 ptas de la Cruz, a los Sres. Bellido Hermanos de Valencia,
que fueron los escultores que la construyeron, quedaba extinguida tan sagrada
obligación al par que una deuda tan simpática.”
Francisco Clavijo Viózquez. Secretario.


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